«

»

17. Agricultura Biodinámica I. Un mundo aparte.

La Agricultura Biodinámica (AB) pertenece a otro orden de cosas, un mundo en el que los elementos intangibles tienen carta de naturaleza, pertenecen al orden de lo real, y el ser humano, desde su centro intangible, su conciencia, su Ser, los contacta y de alguna manera, los gobierna.

Solo así, autorreconocido de este modo, el agricultor se hace Biodinámico, es decir, movilizador de vida.

El gobierno de los principios vitales ha sido largamente codiciado a lo largo de la historia humana, y está ineludiblemente unido a nuestra identidad racial. Contar con las presencias vitales de hombres, animales, plantas y cosas, asi como con esencias vitales puras, otorga a la vida un cierto nivel de profundidad que se perdió con la instalación del yo en el cortex prefrontal. Quizás esta pérdida se hizo necesaria cuando el miedo y la codicia invadieron ese estrato en cierto modo irracional de la conciencia desde el que se viven este tipo de esperiencias, pero, llevado al extremo, el resultado fue el asentamiento en una realidad interpretada, no empatizada, una realidad desmenuzada, des-integrada, des-vitalizada, simplificada, entre cuyas consecuencias se encuentran algunas tan negativas como la agricultura de base químico-industral que aquí tratamos de esclarecer.

La AB trata de recuperar y profundizar este aspecto cosmico de la realidad, pero una vez habiendo descubierto y colocado en su lugar a la mente discriminante, es decir, en una vuelta de espira superior de la consciencia. Practicada sin este sentido crítico, la Agricultura Biodinámica puede suponer una especie de regreso a un periodo pasado.

El agricultor biodinámico maduro cuenta con la unidad esencial de todo lo que existe, reconoce la potencia actuante de todo en todo, a un nivel Cósmico, menos esencial quizás que la Unidad que practica Fukuoka en su Agricultura Natural. Reconoce las fuerzas cósmicas, sus polaridades, sus matices, y las convoca y maneja de manera metódica y consciente, ajena a la personalización pero consciente de sus identidades.

La AB es el primer movimiento organizado de agricultura orgánica y surge como reacción temprana a la agricultura de base química en la que aprecia efectos devastadores en el plano nutricional, ya que considera que tienen una vitalidad reducida y por tanto no cumplen con su función de nutrir la física sutil del ser humano, que por tanto, a la larga, queda desvitalizado.

Aunque la AB tiene que ser inventada cada vez que un agricultor se decide a seguir por ese camino, sin embargo tiene un origen histórico muy concreto en unas conferencias impartidas en 1924, a petición de un grupo de agricultores, por el filósofo y esoterista austriaco Rudolph Steiner en 1924, poco antes de su muerte en 1925.

La biografía de esta singular personalidad está muy bien resumida en Wikipedia (Biografía)

Su huella en la historia abarca la filosofía, la educación (escuelas Waldorph), el ensayo, el teatro, la arquitectura, la escultura, la medicina, etc. La matriz de todo su pensamiento, la antroposofía, que descansa a su vez en el movimiento teosófico de H. Blavatsky, concibe al hombre como cuerpo, alma y espíritu, y al propio cosmos como un intrincado conjunto de planos de manifestación, desde los más sutiles a los más densos, y afirma que todos estos planos pueden y deben ser experienciados, y que la realidad es el resultado de la interacción de lo externo con el acto creativo consciente del ser humano.

Los agricultores biodinámicos tienen su propio sello de garantía emitido por la asociación internacional Demeter, cuyos criterios de exigencia incluyen los propios de la agricultura ecológica pero además incluyen los característicos de la AB.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes utilizar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>