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18. Agricultura Biodinámica II. Objetivos y sus porqués.

Para la AB, los alimentos tienen dos componentes, uno estructural y otro sutil o etérico, la vitalidad. Ambos son físicos, aunque el segundo queda fuera del actual paradigma científico mecanicista. En un lenguaje actual, el componente etérico sería de carácter vibracional, resonante, y sería fundamentalmente informativo, es decir, que una configuración resonante se transmite por contacto de unas moléculas a otras.

Dado el carácter nada supersticioso del grupo humano que fundó la AB, desde el principio trataron de comprobar o evidenciar empíricamente este aspecto de la vitalidad de los alimentos. Erhenfried Pfeifer, seguidor de Steiner desarolló el método de la  Cristalización Sensible según el cual se puede poner en evidencia el estado de vitalidad de un alimento mediante los diferentes patrones de cristalización de una solución salina (generalmente Cloruro de cobre al 30%) en la que se ha suspendido una pequeña cantidad de fluido extraido del alimento en cuestión. El fundamento físico de los distintos patrones de cristalización sería el diferente estado de resonancia de las moléculas de sal al ser puestas en contacto con materia orgánica que a su vez tiene diferentes estados resonantes. Otros enlaces para cristalización sensible: Enlace 1, Enlace 2, Enlace 3.

El objetivo fundamental de la AB es garantizar la calidad vital de los alimentos que produce, para ello, lo primero que propone es no cercenar los proceso naturales mediante los cuales las plantas y animales adquieren vitalidad: La calidad del agua, el contacto con un suelo vivo, la luz solar, los influjos de la luna y los astros en general, son los factores fundamentales. Pero la AB va más allá y considera que el agricultor consciente es un intermediario privilegiado entre esas fuerzas cósmicas, la naturaleza en general y el cultivo en particular, y por tanto, mediante ciertas prácticas puede movilizarlas y generar plantas y animales con un valor nutricional sutil especialmente elevado. Como consecuencia de todo ello, las prácticas distintivas de la AB son el uso del calendario biodinámico para la siembra, cosecha y transformación y almacenamiento de los alimentos, y los preparados biodinámicos, que condicionan la preparación del compost a base de estiércol de vaca. El laboreo tiene también todo un significado sutil. Hablaremos de todo ello en otra entrada. El calendario biodinámico ha sido principalmente desarrollado por María Thun.

Un  objetivo derivado, aunque no menos importante, de la AB es el cuidado del medio ambiente. Si la virtud nutritiva de los alimentos viene por ser canalizadores de energías de la tierra y del cielo, esas energías solo serán adecuadas y completas si provienen de un medio ambiente armonioso y sano. La presencia de árboles, la integración de la vida animal y vegetal, lo que en lenguaje ecológico se llama el mantenimiento de la biodiversidad y la complejidad estructural del agrosistema, son pués parte indispensable de los objetivos de este modo de hacer agricultura. La AB considera la granja como una entidad, tratando de cerrar los ciclos de los elementos, lo que la hace muy próxima a la autosuficiencia e independencia de la industria de los in-puts agrícolas de todo tipo.

 

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